No cabe duda que en
los últimos años, el pertenecer a la Era o Sociedad del Conocimiento, se han
producido profundos e importantes cambios en todos los ámbitos sociales. Uno de
los ámbitos que se ha visto más afectado o marcado por esta tendencia cognitiva
ha sido el económico. Hoy día el mundo de los negocios ha estado signado por el
conocimiento o, lo que es lo mismo, por aquellos elementos de naturaleza
inmaterial que tienen profunda incidencia en las ventajas competitivas que
pueda poseer determinada empresa. Por consiguiente, las empresas del siglo XXI
que deseen obtener éxito y ventajas competitivas, deben gestionar y desarrollar
el Control Intelectual o el capital intangible dentro de las mismas para lograr
conseguir sus objetivos.
El capital
intangible esta relacionado con lo que es el capital intelectual. Son muchas
las definiciones que se han dado de Capital Intelectual desde la década de los
90 cuando comenzaron a desarrollarse teorías en relación con la administración
y medición de los conocimientos dentro de las empresas. Mc Donald, citado por
Stewart (1998), la define como “el conocimiento existente en una organización
que se puede usar para crear una ventaja diferencial” (p.111), sin embargo,
esta definición indica lo que hace el Capital Intelectual y no lo que es. Por
su parte Klein y Prusak, citados por el mismo Stewart (ob. cit.), sí presentan
una definición que constituye un punto de partida para delimitar el importante
activo objeto de estudio, al señalar lo siguiente: “material intelectual que ha
sido formalizado, aprehendido y potenciado para producir un bien de mayor
valor”.
En este sentido, es
importante reflexionar sobre este punto, pues hoy dia las organizaciones que
desean alcanzar su excelencia, deben emplear estrategias para mejorar el
capital intelectual de sus trabajadores mediante la formación y capacitación
permanente, a fin de contar con un personal altamente capacitado y apto para
adaptarse a las innovaciones tecnologías que constantemente surgen en esta
sociedad tan compleja.
FUENTES
- Stewart, T. (1998). La nueva riqueza de las
organizaciones: el capital intelectual. Buenos Aires: Granica.

Muy buenas noches, existen muchos conceptos al respecto, sin embargo el capital intangible sobre sale del intelecto, bien por estos aportes que ofreces, excelente el concepto que aplicas.
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